En el universo del squash, la raqueta no es un simple accesorio, es la prolongación natural de tu brazo. Dada la velocidad de los intercambios, cada gramo y cada milímetro de diseño pueden transformar tu manera de jugar. He aquí los criterios esenciales que hacen del material un elemento clave de tu juego.
El peso: entre potencia y reactividad
El peso de un marco de squash varía generalmente entre 110 y 150 gramos. Esta elección influye directamente en tu fatiga muscular y en la velocidad de tu bola.
Raquetas ligeras: ofrecen una maniobrabilidad excepcional, ideal para reaccionar rápido en la red y ocultar tus intenciones de juego.
Raquetas pesadas: proporcionan naturalmente más potencia de golpeo y una mejor estabilidad, lo que ayuda a mantener una buena longitud de bola sin forzar excesivamente el brazo.
El equilibrio: el secreto del control
El equilibrio define la distribución del peso en la estructura. Es, sin duda, el parámetro que más siente el jugador durante el esfuerzo.
Peso en cabeza: favorece la fuerza de golpeo y ayuda a dar inercia a la bola. Es una elección frecuente para los jugadores de fondo de pista.
Peso en el puño: aumenta la rapidez de movimiento de la cabeza de la raqueta. Esto permite un mejor control en los golpes reflejos o las dejadas técnicas.
Equilibrio neutro: ofrece un compromiso versátil para los jugadores que buscan una mezcla de precisión y fuerza.
La forma del tamiz y el patrón de encordado
Existen dos formas principales de marcos: el corazón abierto (en forma de puente) y la forma de gota de agua.
La gota de agua: las cuerdas verticales son más largas, lo que ofrece una zona de golpeo ideal más amplia y una potencia incrementada.
El corazón abierto: el tamiz es más pequeño y rígido, ofreciendo una precisión quirúrgica para los jugadores experimentados que dominan perfectamente su punto de impacto.
Conclusión
Elegir la raqueta de squash equivale a definir la identidad de uno mismo en la pista. Un principiante privilegiará a menudo la tolerancia y la ligereza, mientras que un competidor buscará una herramienta específica para sublimar su fuerza o su finura. En cualquier caso, un material adaptado es ante todo un mayor placer de juego, pero también un primer paso hacia el progreso.
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